Trastorno Orgásmico Femenino Ampliar

Trastorno Orgásmico Femenino

El Trastorno Orgásmico Femenino o disfunción orgásmica es la ausencia o retraso constante del orgasmo aún después de una excitación sexual normal. Este trastorno puede generar malestar psíquico o dificultades en las relaciones interpersonales en la persona que lo padezca. 

72€/sesión 58€/sesión
17 sesiones

Tipo de tratamiento:
Cantidad

50,00€

50,00€

TIPO TRATAMIENTO: CLÍNICA

Encuentra el bienestar en tu clínica Origen, te atenderá un equipo multidisciplinar, que será el encargado de tu terapia y seguimiento personalizado.

TIPO TRATAMIENTO: ONLINE

Accede a tu terapia desde cualquier lugar, dispondrás de un equipo psicológico multidisciplinar que trabajará junto a ti para lograr tu éxito.


ORIGEN ALIVE: Trastorno Orgásmico Femenino

Basado en la terapia cognitivo-conductual, el tratamiento consigue resolver los temores sexuales por los que no consigues lograr el orgasmo, aún cuando estás sexualmente excitada,  mejorando así tu vida sexual.

Primera sesión - Evaluación: la psicóloga recopila toda la información sobre lo que te sucede, cuándo empezó y cómo se mantiene en el tiempo.  

Segunda sesión - Hipótesis: se te devuelve la información, explicándote el origen, las causas y por qué se mantiene en la actualidad. Al entender el diagnóstico, podréis elaborar de manera conjunta el plan de acción y sus objetivos.

12 sesiones de intervención: trabajarás, con la ayuda de la psicóloga, las herramientas y estrategias personalizadas para afrontar esos temores y eliminar su sintomatología.  

3 sesiones de seguimiento: los temores sexuales han disminuido gracias a la aplicación de las estrategias. El objetivo es que aprendas a prevenir o manejar las posibles dificultades que puedan aparecer en el futuro. 

¿A quién va dirigido el tratamiento para el Trastorno Orgásmico Femenino?

Aún en estado de excitación normal, no consigues lograr el orgasmo, éste se retrasa constantemente o, cuando lo logras, es insatisfactorio.

  • No logras el orgasmo en las actividades sexuales (coito o masturbación)
  • Retraso marcado del orgasmo
  • Sientes preocupación constante por no llegar al orgasmo
  • Te repercute en tu estabilidad emocional (sensaciones de vergüenza o frustración)